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Reseña de "Ninja Gaiden 2 BLACK"

  • 27 may 2025
  • 10 Min. de lectura

Actualizado: 9 sept 2025

Por Takkun.

Mayo 27, 2025.

Reseñado en: PlayStation 5.



No mucho se habla de las personalidades que conforman la industria del videojuego. Claro, incluso los no entendidos en la materia seguramente habrán oído hablar alguna vez de Shigeru Miyamoto, padre de "Mario", (a fin de cuentas, se trata del rostro del entretenimiento electrónico en la cultura popular), y si eres adepto al mundillo, es probable que estés familiarizado con nombres como Hideo Kojima o incluso Goichi Suda, quienes dejan su indeleble huella estilística sobre cada proyecto en el que colaboran. Empero, existe un hombre del que poco o nada se escucha en la actualidad, pero que, en su momento, dotó de personalidad e irreverencia a un medio que carecía de identidades reconocibles. Me refiero al inmortal Tomonobu Itagaki.


Es altamente probable que este individuo ya haya tenido relaciones sexuales con tu pareja.
Es altamente probable que este individuo ya haya tenido relaciones sexuales con tu pareja.

Hasta donde se sabe, el buen "Tom" Itagaki (como alguna vez fue acuñado por la prensa estadounidense) estudió una carrera que no tenía absolutamente nada que ver con el desarrollo de videojuegos (cosa bastante común entre los creativos nipones, por extraño que parezca). Eventualmente, se unió a las filas de Tecmo, quienes, por mediados de los noventa, se enfrentaban a una crisis financiera aguda. De algún modo, la labor de salvar a la compañía de la bancarrota recayó sobre los hombros de Itagaki, cual designio divino, y este, recordando una de las verdades universales mejor conocidas ("el sexo vende"), formó el equipo interno Team NINJA y creó la saga "Dead Or Alive", cuya primera entrega causó revuelo no sólo por lo sólido de sus mecánicas, sino también por los cientos de polígonos que conformaban los bustos y retaguardias de las muchachonas elegibles dentro del juego. Fue un completo éxito de ventas, y con ello, Itagaki comenzaba a forjar su propia leyenda.


Un par de años más tarde llegó "Dead Or Alive 2", título que, a la misma usanza del trillado (pero excelentísimo) "Street Fighter II", de Capcom, se caracterizó por contar con una multitud de versiones en el mercado: primero la original de arcadia, seguida del puerto para Sega Dreamcast, y eventualmente la traslación para PlayStation 2, misma que fue planeada como un título de lanzamiento para el sistema de Sony. El problema con Itagaki fue que, siendo un perfeccionista empedernido, él tenía la intención de hacer que la versión para PS2 fuese la definitiva, lo que implicaba una serie de cambios y ajustes que ponían en duda su puesta a la venta el mismo día que la esperada consola. Víctima de una treta empresarial, los ejecutivos de Sony, en acuerdo con Tecmo, mandaron a producción masiva una versión incompleta del juego, rompiendo el corazón de Itagaki y privándolo de su deseo de confeccionar la mejor experiencia de combate tridimensional posible.


Cosas de las que no tenías ni idea: Gracias a Bruce Willis pudimos disfrutar del "revival" de "Ninja Gaiden".
Cosas de las que no tenías ni idea: Gracias a Bruce Willis pudimos disfrutar del "revival" de "Ninja Gaiden".

Según relata el propio Itagaki, este incidente lo hundió en un periodo de depresión y alcoholismo, durante el cual se ausentó totalmente de las oficinas de Tecmo, sintiéndose traicionado, y se dedicó día tras día a repetir el filme "Armageddon", protagonizado por Bruce Willis, de principio a fin en compañía de su hija infante. Como no podía ser de otro modo, ver tal referente del ámbito de las películas basura una y otra vez desencadenó en Itagaki una especie de epifanía, misma que le hizo darse cuenta de que no podía darse por vencido. Con ánimos renovados, volvió a su sitio de trabajo y no sólo elaboró UNA edición indiscutiblemente insuperable de "Dead Or Alive 2", sino DOS ("Hardcore" y, eventualmente, "Ultimate"). A partir de ese momento, el público reconoció a Itagaki como el titán que en realidad era, y por su parte, el líder del Team NINJA adoptó una personalidad polémica, habladora y determinante, respaldada por la calidad de sus proyectos.


Corte a 2001, el dinero fluía de nueva cuenta por las arcas de Tecmo, y con Microsoft queriendo introducirse en el mercado de las consolas caseras, Itagaki y su equipo crearon "Dead Or Alive 3" en exclusiva para la recién llegada Xbox, y de paso, ayudaron enormemente a establecer la marca, misma que perdura hasta nuestros días. Ya con semejante bagaje a sus espaldas, y añadiendo "Dead Or Alive: Xtreme Beach Volleyball" a su currículum (una excusa barata pero innegablemente adictiva para poner a las nenas de la franquicia a enseñar la pechuga, haciendo gala de la tecnología de nueva generación), a la par que habiendo superado el trago amargo que supuso el lanzamiento inicial de "Dead Or Alive 2" en PlayStation 2 (citando al mismo Itagaki, bromeando años después en una entrevista: "Me encargaron desarrollar dicha versión del juego en tan sólo 3 meses. No debí haber aceptado. Necesitaba cuatro"), al Team NINJA le fueron cedidas las llaves de la mítica propiedad intelectual de "Ninja Gaiden", misma que permanecía dormida desde los 90's, y que en 2004 regresó por todo lo alto, llegando a la escena de los juegos de acción un año antes que "Devil May Cry 3" y trayendo consigo una verdadera evolución en el género.


"Three's a crowd..."
"Three's a crowd..."

"Ninja Gaiden", en un mundo donde todavía no existía "Devil May Cry 3", elevó el listón de los videojuegos de acción, y su versión completa de 2005, conocida como "BLACK", pulió la experiencia a un grado loable (sin mencionar la excelente conversión para PlayStation 3, ahora renombrada "Sigma"). No es de sorprenderse entonces que, 3 años más tarde, en 2008, Itagaki contraatacara con una secuela que, contra todo pronóstico, no sólo fue tan buena como la primera parte, sino que la superó en diversos aspectos. "Ninja Gaiden II" es un festival de sangre, adrenalina y dificultad endiablada, la experiencia "hardcore" definitiva dentro del rubro de los bits y los pixeles; un videojuego tan extremo como obsceno en su insistencia por llevar al jugador al límite, que resulta complicado nombrar algún producto de entretenimiento que se le equipare. Es por eso que complace recibir una versión renovada de este clásico moderno, en la forma de "Ninja Gaiden II BLACK", cuyo lanzamiento inmediato tras su anuncio sirve como el preámbulo idóneo para el también recién mostrado "Ninja Gaiden 4", que vendrá de la mano de PlatinumGames y que nos hace soñar con jugarlo lo antes posible. Pero vayámonos por partes: ¿qué tan bien parado sale "Ninja Gaiden II BLACK" al compararse con el lanzamiento original? ¿Estamos ante un "remake" verdaderamente necesario?


Tensión negativa...
Tensión negativa...

Para dar con la respuesta, es necesario hacer un repaso de las iteraciones que ha recibido esta memorable aventura protagonizada por Ryu Hayabusa. Tras su paso por Xbox 360, "Ninja Gaiden II" aterrizó en el PlayStation 3, apropiadamente bajo el subtítulo "Sigma", en una versión fuertemente editada con respecto a su contraparte original, en la cual se aplicaron múltiples mejoras de calidad de vida (mejor movilidad a la hora de apuntar las armas de larga distancia, disminución de las pantallas de carga, capítulos extra jugables y algunos jefes nuevos) pero donde, a la vez, se sustituyeron varias características de forma cuestionable (a saber, se introdujo un fuerte elemento de censura, se disminuyó la dificultad y la cantidad de enemigos en pantalla, ciertos jefes de nivel fueron reemplazados y el sistema de progresión se alteró por completo). Más tarde, esta misma edición llegaría al PlayStation Vita, implementando un nuevo modo de oleadas por equipos muy adictivo, pero, la verdad sea dicha, los fanáticos de hueso colorado se pronunciaron insatisfechos ante los ajustes realizados por Koei Tecmo, especialmente cuando esta edición fue incluida en la "Ninja Gaiden Master Collection", que fungió como un método para probar las aguas y ver qué tan viable sería una resurrección de la franquicia.


Siendo así, ¿cómo es que "Ninja Gaiden II Black" justifica su existencia ante el jugador veterano, quien seguramente ya ha comprado este videojuego en más de una ocasión? Se me ocurre la siguiente analogía: imagina que eres un adolescente en etapa preparatoriana, y que "Ninja Gaiden II", en su edición primeriza para Xbox 360, es tu padre: un acérrimo amante de la adrenalina, quien forma parte de un club de motociclistas intimidantes y jamás sale a la calle sin su chaqueta de cuero. Sucede que tu padre te golpea más a menudo de lo que te gustaría admitir. El problema no es que lo haga (sabes que es por tu bien, y eres partidario del "amor rudo") sino la forma en que lo hace: en lugar de darte unas nalgaditas o de restregarte el fajo en las posaderas, te clava el puño en la nariz, o en el mentón, e incluso de vez en cuando, en los pómulos. Todos en tu salón de clase saben que tu padre es duro contigo, pues ven las marcas sobre tu ya de por sí poco agraciado rostro. No eres tonto, y sabes que, pese a ser de buen corazón y soltar un buen chascarrillo de vez en cuando, tu padre anda metido en asuntos turbios con su pandilla. Un día, el peso de la ley termina cayendo sobre él, y es sentenciado a cumplir una condena de 17 años, periodo durante el cual te pide de manera atenta que no vayas a visitarlo a prisión, y así, te conviertes en un adulto melancólico que extraña a su viejo, y además, desarrollas el mal hábito de golpearte en la cara con todas tus fuerzas, en un intento desesperado por evocar días felices, preguntándote si acaso el poder de tus puñetazos se acerca remotamente a los de tu añorado progenitor. Finalmente, llega el día en que tu padre será liberado de la cárcel, y por supuesto, acudes a su encuentro. Lo esperas nervioso al pie de la penitenciaría. Las puertas se abren, y lo que perciben tus ojos parece irreal: Mientras que tú has envejecido y te has vuelto un desastre de persona, pese a tus intenciones de prosperar, tu padre luce aún mejor que cuando lo viste por última vez: su complexión musculosa y su jovial marcha no dejan lugar a dudas. Él camina hacia ti, y naturalmente, su primer gesto es propinarte un zurdazo descomunal. No obstante, algo anda mal. No sabes si la memoria te está jugando una mala pasada o si, en su defecto, el inevitable paso del tiempo ha hecho mella sobre las capacidades físicas de tu papi, pero te da la impresión de que sus golpes solían doler un poco, tan sólo un poquito más.


"Cuchau..."
"Cuchau..."

Más o menos lo mismo ocurre con "Ninja Gaiden II BLACK": El lavado de cara, cortesía del Unreal Engine, le sienta de maravilla, y se adapta sin problemas a los estándares de calidad visual de 2025. El planteamiento argumental, simplista a más no poder, se mantiene intacto: encarnando al Ninja Dragón, tu deber es frustrar el plan del sacerdote oscuro Dagra Dai de resucitar al mítico Archidemonio, y en el camino, enviar de vuelta al averno a sus 4 tenientes, en una aventura que te llevará hasta las entrañas del inframundo. A diferencia de su antecesor, esta secuela adopta un estilo lineal, con bastante plataformeo pero sin mucho espacio para la exploración ni para los "puzzles", en donde nuestro objetivo será ir avanzando de nivel en nivel, acabando con cuanto enemigo se nos cruce, desde crueles ninjas hasta bichejos y criaturas infernales, y enfrentando a poderosos jefes al final de las etapas. Personalmente, prefiero este enfoque, pues enfatiza el frenesí de la acción, eje central de la experiencia. Cuentas con dos botones de ataque, ligero y fuerte, mismos que cuentan con la capacidad de desmembrar aleatoriamente a tus oponentes. Esta función es clave, pues un enemigo desmembrado es blanco sencillo para una obliteración: un violento movimiento de ejecución automática, al cual deberás sacarle todo el jugo posible para acabar con la oleadas rivales cuanto antes, en conjunción con el botón de bloqueo y el "dash". También podrás emplear ataques aéreos (larga vida al "Flying Swallow" y al "Izuna Drop") y aprovechar el entorno para rebotar entre muros y tomar desprevenidos a tus contrincantes, eso sin mencionar los proyectiles a tu disposición (kunais, flechas y hasta una bazuca) y las artes ninja, poderosos movimientos definitivos que te otorgan inmunidad momentánea e infligen daño masivo.


La crema y nata de este título es el combate: raramente tendrás oportunidad de parpadear o de bajar la guardia. Las cantidades de enemigos que podían manifestarse en la versión de Xbox 360 rayaban en lo ridículo, dando lugar no solo a extenuantes segmentos (con puntos de control dudosamente implementados) sino a problemas de rendimiento. "Ninja Gaiden II BLACK" lidia con esta problemática al reducir el número de oponentes, aunque subsecuentes parches han tratado de reestablecer las multitudes de ninjas asesinos en pantalla, sin llegar realmente a las cuotas de caos y frustración a las que podía ascender la entrega original (la escena de la escalera sigue sin tener rival que se le equipare). Es aquí donde comenzamos a darnos cuenta de que "BLACK" mezcla sabiamente los mejores elementos presentes tanto en el juego de 360 como en la versión "Sigma": se ha removido la censura y la mecánica de desmembramiento vuelve a cobrar relevancia, pero los capítulos extra (protagonizados por extravagantes damiselas) y las armas exclusivas de "Sigma" también están de regreso. La progresión de las armas, replanteada en "Sigma", se ha revertido: ahora podremos volver a usar esencia (obtenida al derrotar enemigos y al abrir cofres) para mejorar la potencia de nuestro arsenal, en lugar de únicamente emplearse como moneda para la compra de ítems. Además, los jefes se mantienen tal y como eran en un inicio en la versión de Xbox 360. Básicamente, lo que ha hecho Koei Tecmo es tomar lo mejor de ambos mundos y fusionarlo en un paquete que luce mejor que nunca. Claramente, las misiones "Tag Team" de "Sigma" se han mantenido, junto con todos los desbloqueables existentes en las ediciones previas. Algo imperdonable sigue siendo la ausencia de un cambio automático entre las armas al presionar un botón, sin necesidad de menús o de pausar brevemente la contienda. Debería ser un requisito a estas alturas.


Sobra decir que estamos ante un producto largo y redondo. Nos llevará alrededor de 15 horas navegar los 17 capítulos que conforman la campaña, pero lo cierto es que, siendo un título tan intenso, probablemente no querrás jugarlo durante sesiones particularmente prolongadas. Eventualmente desbloquearás nuevas opciones de dificultad (cada una más salvaje que la anterior), aunado a la implementación del "New Game +". ¡Terminar el juego en el modo "Master Ninja" te sacará canas verdes! Me pregunto: ¿qué pensará Itagaki de esta reedición en general? Siendo un individuo cuya carrera profesional cayó en un bache tras su salida de Tecmo (misma que ocurrió entre demandas infundadas de acoso sexual y de bonos salariales pendientes), me imagino que el sujeto debe sentirse como cuando te reencuentras con tu ex-novia, esa de la que estuviste perdidamente enamorado, y para tu mala suerte, no sólo luce más sexy que nunca, sino que alguien más ya goza de esas mieles y hace que te mueras de la envidia. Honor a quien honor merece: quizá Itagaki no haya tenido nada que ver con esta nueva puesta en escena de "Ninja Gaiden II" (indiscutiblemente, estamos ante su evolución definitiva), y sí, es probable que la mancha que "Devil's Third" dejó sobre su legado no pueda borrarse jamás, pero lo cierto es que el ADN de "Ninja Gaiden II BLACK", elementalmente, sigue siendo aquel que salió de la mente y esfuerzo del creativo nipón hace casi dos décadas. Por eso, y por tu estrafalario sentido del humor, te queremos, Tomonobu Itagaki: siempre vivirás en nuestros corazones.


Steven Seagal: corregido y aumentado.
Steven Seagal: corregido y aumentado.

CALIFICACIÓN FINAL: 9.5/10 (EXCELENTE).


-TAKKUN.


Continue to: "Silent Hill 2" (Remake).

 
 
 

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